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Presidenta de las residencias de ancianos: "Se hizo un cribaje de la población: para éste hay cama, para éste no"
(demasiado antiguo para responder)
Asonada
2020-06-07 10:33:56 UTC
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https://www.elmundo.es/espana/2020/06/07/5edbeec9fdddff5e298b457f.html

SOCIEDAD Crisis del coronavirus
Presidenta de las residencias de ancianos: "Se hizo un cribaje de la
población: para éste hay cama, para éste no"
RAFAEL J. ÁLVAREZ
Madrid
Domingo, 7 junio 2020 - 02:47
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La directora de las patronal de las residencias describe "25 días de
infierno" con centros sin médicos, sin material de protección

La presidente de la patronal de residencias de mayores, Cinta Pascual.
La presidente de la patronal de residencias de mayores, Cinta Pascual.
EL MUNDO
Directo. Última hora sobre la crisis del coronavirus
El mapa. El avance del coronavirus en España
Congreso. Empresarios de residencias de mayores denuncian que pidieron
ayuda a los ministros y sólo recibieron reproches
Residencias de ancianos sin médicos y enfermeros, sin material de
protección, sin test, sin respiradores, sin posibilidades de derivación
de pacientes a hospitales. Residencias de ancianos que recibían de las
administraciones "instrucciones cambiantes".

Residencias de ancianos con "el triple de bajas laborales" que el
personal sanitario.

Residencias de ancianos que a principios de junio siguen "sin
diagnóstico de todos los residentes y trabajadores".

Residencias de ancianos a las que las comunidades autónomas enviaron
Equipos de Protección Individual (EPI) de forma "esporádica,
insuficiente y desordenada".

Residencias de ancianos que tenían cadáveres porque las funerarias no
iban a recogerlos.

Residencias de ancianos que no obtenían respuesta de algunos ministerios
o un simple acuse de recibo de otros.

Todas las comillas y algunas más están en un informe del Círculo
Empresarial de Atención a Personas (CEAP) fechado el 5 de junio y en las
palabras de su presidenta, Cinta Pascual, en una entrevista que ha
concedido este sábado a EL MUNDO.

La presidenta de la patronal de las residencias privadas asombró el
viernes a los diputados y las diputadas de la Comisión para la
Reconstrucción del Congreso con un relato de parte del informe que
denuncia la situación vivida en las semanas más duras de la pandemia del
coronavirus. Pero el tiempo que tuvo como compareciente no le permitió
desgranar la totalidad de las 45 páginas del documento, que ilustran,
dato a dato, algo que sí llegó a expresar en sede parlamentaria. "Ha
sido un horror".

- El informe es demoledor. Dibuja una sensación de impotencia ante un
tsunami de muertes, falta de material, instrucciones contradictorias y
silencios administrativos. Una especie de clamor en el desierto.

- En muchas residencias faltaba personal porque se lo llevaba el sistema
sanitario, que pagaba más, o porque se le daba de baja hasta por
teléfono sin hacerle la prueba. No había oxígeno, ni test, ni material
de protección. No se contrató a médicos extranjeros que tenían
titulación pero no residencia legal. Nos enfrentamos a dilemas éticos al
administrar morfina a algunos ancianos pensando si en otras
circunstancias podría haberse hecho otra cosa. Solicitábamos reuniones y
material y no nos contestaban o nos decían que nos entendían pero nada
más. Pedimos reuniones con Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Salvador
Illa. Llamamos a Moncloa, Vicepresidencia, Sanidad, Defensa y
Migraciones. Lo que hicimos fue pedir auxilio. La pandemia está pasando,
pero no se ha acabado. Pero lo que sí puedo decir es que hubo 25 o 26
días de infierno.

- Cuénteme uno.

- Empezamos a encontrarnos con residentes que habían fallecido y que
seguían en las residencias. Un día llamé al director de una de las
mejores funerarias con las que trabajamos y le pregunté por qué no
venían a recoger a los difuntos. Y me contestó: 'Porque no tengo equipos
de protección para mandar a mi gente a recoger cadáveres. No puedo
enviarles sin medida alguna de protección'. Ni venían los médicos a
certificar la defunción, ni las funerarias a recoger los difuntos. Todo
estaba desbordado.

CEAPS reúne a más de 1.800 residencias, un entramado con 90.000
trabajadores y alrededor de 200.000 de las 380.000 plazas que hay en
toda España. O sea, más de la mitad de los ancianos que viven fuera de
sus hogares está en las residencias representadas por Cinta Pascual, el
67% de las cuales gestionan pequeñas y medianas empresas.

Siete de cada 10 muertos por coronavirus han sido ancianos, gran parte
de los cuales vivía en residencias. El Informe analítico de gestión en
centros residenciales en España durante el Covid-19 denuncia el
"abandono de las administraciones" a este mundo residencial y colectivo
sobre el que se cebó la pandemia.

Por ejemplo, a la hora de derivar al hospital a residentes enfermos.
"Aunque no se puede demostrar que haya existido una exclusión
sistemática de la atención en Urgencias, sí se aprecia como una conducta
reiterada y consistente durante los meses de marzo y abril".

La presidenta de CEAP, Cinta Pascual, el viernes, en el Congreso.
La presidenta de CEAP, Cinta Pascual, el viernes, en el Congreso.EFE
Así, el documento cita órdenes de Castilla y León para atender a
residentes "sin necesidad de derivarlos" dotando para ello a las
residencias de "personal, oxigenoterapia, tratamiento antibiótico
venoso". También refiere los "criterios de exclusión" de derivación
hospitalaria que estableció inicialmente la Comunidad de Madrid:
"Pacientes subsidiarios de cuidados paliativos, pacientes con criterios
de terminalidad oncológica, pacientes de terminalidad neurodegenerativa
y pacientes con deterioro funcional grave más deterioro cognitivo moderado".

Y sugiere que los protocolos de derivación de la Comunidad Valenciana
"podrían dejar fuera a muchas de las personas residentes por sus
perfiles, como nivel de demencia, enfermedades previas o esperanza de
vida menor a un año.

"No hay datos que demuestren que la derivación hospitalaria de todos los
residentes que lo hubieran necesitado y a la que tenían derecho hubiera
rebajado el número de fallecimientos. Sí los hay de que, en las
circunstancias en que se produjeron y con los síntomas que presentaban,
en una circunstancia normal una alta proporción de residentes que han
fallecido en residencias hubiera sido trasladada a servicios de
urgencias hospitalarias".

- ¿Hasta dónde influyó el colapso del sistema sanitario?

- Fue determinante. La gran pregunta que nos hacemos es: ¿Se hubieran
podido salvar vidas de los que no se trasladaron a hospitales? En
ciudades donde el sistema estaba colapsado no los trasladaban. Y eso
nosotros no lo podíamos hacer. Era una decisión política. Yo estoy
segura de que nadie quiso no ayudar, ningún político quiso que nadie
muriera. Pero no puedes dejar a los enfermos en las residencias si no
vas a traer personal, equipos de protección, goteros, mascarillas,
test... Éticamente llegas a una conclusión.

- ¿Y cuál es esa conclusión?

- Que se produjo un cribaje de la población. El sistema estaba
colapsado, no había camas para todos y se decidió para quién sí y para
quién no.

- Es una afirmación muy fuerte...

- No ocurrió todos los días, ni en toda España, porque no toda España
estuvo colapsada. Pero pasó. Fue un horror.

El informe de CEAP cuenta que el Estado "priorizó" la entrega de
material de protección (EPI, mascarillas, guantes, batas, geles
desinfectantes, pantallas) a los hospitales, pero que "no cumplió el
protocolo de suministrar esos equipos a las residencias" porque los
propios hospitales "no tenían suficientes para ellos mismos".

"DESIGUAL" REPARTO DE TEST
Recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid obligó a la
comunidad a entregar EPI a personal de las residencias en una sentencia
del 13 de abril. Y que la Comunidad Valenciana o Andalucía conocían la
carencia de material y desabastecimiento desde la primera y segunda
semanas de marzo.

También asegura que la entrega de test para la detección de contagiados
fue "desigual", que se desatendieron peticiones urgentes de remesas de
pruebas diagnósticas y que a día de hoy hay comunidades como Castilla-La
Mancha, Aragón, Castilla y León o Madrid donde no se han hecho testeos
generalizados a residentes y trabajadores. Y que en ninguna residencia
española se han hecho "testeos periódicos" a todos los empleados y usuarios.

- Qué hicieron ustedes sin material de protección y sin test?

- El 19 de marzo pedimos urgentemente el suministro de equipos
advirtiendo de que el sistema se colapsaría esa misma semana. No tuvimos
respuesta. Al día siguiente hicimos una petición masiva de mascarillas
confiscadas por el Ministerio de Sanidad. El 3 de abril pedimos
urgentemente test. Y el 6 de mayo hicimos una petición urgente de
suministros. Hablábamos con las comunidades autónomas y nos decían que
eso dependía del ministerio. Y hablábamos con los ministerios y no nos
decían nada o que nos entendían. Ante la falta de respuestas intentamos
comprar en el mercado.

- ¿Qué pasó?

- A principios de abril tuve una reunión muy dura con nuestros gerentes
de distintas comunidades. Les dije que la situación era como una guerra
en la que no teníamos armas, ni estábamos protegidos, y que había que
buscar proveedores y hacer una compra masiva de material. Localizamos a
un proveedor español que trabajaba con China y llenamos un avión con
mascarillas, guantes, batas, test... El 1 de abril, el proveedor nos
llamó diciendo que el avión estaba en el aeropuerto de El Prat y que
tenía el OK del Gobierno. Pero pasaron los días con aquello paralizado y
el 9 de abril el mando único decidió enviar todo ese material a otras
partes.

El informe del Grupo de trabajo de Sanidad y Salud Pública de CEAPS
incide en la falta de personal que sufrieron las residencias debido a
dos razones: se lo llevaba el sistema sanitario o sufría muchas bajas
laborales.

- ¿Ustedes no hicieron nada para suplirlo?

- No paramos de advertirlo y de plantear soluciones. El sistema
sanitario de las comunidades autónomas pagaba más. Además, a veces, a
nuestro personal se le daba la baja por teléfono. El trabajador llamaba
al centro de salud diciendo que estaba en contacto con personas que
podían tener Covid y le decían que no se moviera de casa en 15 días. Sin
siquiera haberle hecho una prueba. Se produjo el triple de bajas que
entre el personal sanitario. El 15 de abril logré hablar por teléfono
con la secretaria de Estado de Migraciones para pedirle que, al igual
que se había hecho con los esquiladores, se permitiera entrar a
sanitarios de América Latina que tenían titulación pero no permiso de
residencia. Le pareció razonable y me dijo que hablara con una persona
del área específica. Hablé con él, también le pareció adecuado y me
pidió que se lo enviara por escrito en un correo. Redacté un email y aún
no tengo respuesta.

- Si tuviera que elegir un momento de alivio y un momento de dolor,
¿cuáles serían?

- El mejor fue conseguir la derivación de un residente tras siete horas
de negociación con un hospital. Al final, a la 1.30 horas de la
madrugada lo ingresaron. Un mes después volvió a la residencia
completamente curado. No hay palabras para esa alegría. Lo peor... Ver a
un médico, en una visita rapidísima, no como las habituales, entrar
habitación tras habitación y decir: 'Morfina, morfina, morfina'.
Linuxero
2020-06-08 07:04:39 UTC
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O sea mejor dicho hicieron una discriminación, hasta es posible que se
pasasen la Constitución por el forro.
Post by Asonada
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SOCIEDAD Crisis del coronavirus
Presidenta de las residencias de ancianos: "Se hizo un cribaje de la
población: para éste hay cama, para éste no"
RAFAEL J. ÁLVAREZ
Madrid
Domingo, 7 junio 2020 - 02:47
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La directora de las patronal de las residencias describe "25 días de
infierno" con centros sin médicos, sin material de protección
La presidente de la patronal de residencias de mayores, Cinta Pascual.
La presidente de la patronal de residencias de mayores, Cinta Pascual.
EL MUNDO
Directo. Última hora sobre la crisis del coronavirus
El mapa. El avance del coronavirus en España
Congreso. Empresarios de residencias de mayores denuncian que pidieron
ayuda a los ministros y sólo recibieron reproches
Residencias de ancianos sin médicos y enfermeros, sin material de
protección, sin test, sin respiradores, sin posibilidades de derivación
de pacientes a hospitales. Residencias de ancianos que recibían de las
administraciones "instrucciones cambiantes".
Residencias de ancianos con "el triple de bajas laborales" que el
personal sanitario.
Residencias de ancianos que a principios de junio siguen "sin
diagnóstico de todos los residentes y trabajadores".
Residencias de ancianos a las que las comunidades autónomas enviaron
Equipos de Protección Individual (EPI) de forma "esporádica,
insuficiente y desordenada".
Residencias de ancianos que tenían cadáveres porque las funerarias no
iban a recogerlos.
Residencias de ancianos que no obtenían respuesta de algunos ministerios
o un simple acuse de recibo de otros.
Todas las comillas y algunas más están en un informe del Círculo
Empresarial de Atención a Personas (CEAP) fechado el 5 de junio y en las
palabras de su presidenta, Cinta Pascual, en una entrevista que ha
concedido este sábado a EL MUNDO.
La presidenta de la patronal de las residencias privadas asombró el
viernes a los diputados y las diputadas de la Comisión para la
Reconstrucción del Congreso con un relato de parte del informe que
denuncia la situación vivida en las semanas más duras de la pandemia del
coronavirus. Pero el tiempo que tuvo como compareciente no le permitió
desgranar la totalidad de las 45 páginas del documento, que ilustran,
dato a dato, algo que sí llegó a expresar en sede parlamentaria. "Ha
sido un horror".
- El informe es demoledor. Dibuja una sensación de impotencia ante un
tsunami de muertes, falta de material, instrucciones contradictorias y
silencios administrativos. Una especie de clamor en el desierto.
- En muchas residencias faltaba personal porque se lo llevaba el sistema
sanitario, que pagaba más, o porque se le daba de baja hasta por
teléfono sin hacerle la prueba. No había oxígeno, ni test, ni material
de protección. No se contrató a médicos extranjeros que tenían
titulación pero no residencia legal. Nos enfrentamos a dilemas éticos al
administrar morfina a algunos ancianos pensando si en otras
circunstancias podría haberse hecho otra cosa. Solicitábamos reuniones y
material y no nos contestaban o nos decían que nos entendían pero nada
más. Pedimos reuniones con Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Salvador
Illa. Llamamos a Moncloa, Vicepresidencia, Sanidad, Defensa y
Migraciones. Lo que hicimos fue pedir auxilio. La pandemia está pasando,
pero no se ha acabado. Pero lo que sí puedo decir es que hubo 25 o 26
días de infierno.
- Cuénteme uno.
- Empezamos a encontrarnos con residentes que habían fallecido y que
seguían en las residencias. Un día llamé al director de una de las
mejores funerarias con las que trabajamos y le pregunté por qué no
venían a recoger a los difuntos. Y me contestó: 'Porque no tengo equipos
de protección para mandar a mi gente a recoger cadáveres. No puedo
enviarles sin medida alguna de protección'. Ni venían los médicos a
certificar la defunción, ni las funerarias a recoger los difuntos. Todo
estaba desbordado.
CEAPS reúne a más de 1.800 residencias, un entramado con 90.000
trabajadores y alrededor de 200.000 de las 380.000 plazas que hay en
toda España. O sea, más de la mitad de los ancianos que viven fuera de
sus hogares está en las residencias representadas por Cinta Pascual, el
67% de las cuales gestionan pequeñas y medianas empresas.
Siete de cada 10 muertos por coronavirus han sido ancianos, gran parte
de los cuales vivía en residencias. El Informe analítico de gestión en
centros residenciales en España durante el Covid-19 denuncia el
"abandono de las administraciones" a este mundo residencial y colectivo
sobre el que se cebó la pandemia.
Por ejemplo, a la hora de derivar al hospital a residentes enfermos.
"Aunque no se puede demostrar que haya existido una exclusión
sistemática de la atención en Urgencias, sí se aprecia como una conducta
reiterada y consistente durante los meses de marzo y abril".
La presidenta de CEAP, Cinta Pascual, el viernes, en el Congreso.
La presidenta de CEAP, Cinta Pascual, el viernes, en el Congreso.EFE
Así, el documento cita órdenes de Castilla y León para atender a
residentes "sin necesidad de derivarlos" dotando para ello a las
residencias de "personal, oxigenoterapia, tratamiento antibiótico
venoso". También refiere los "criterios de exclusión" de derivación
"Pacientes subsidiarios de cuidados paliativos, pacientes con criterios
de terminalidad oncológica, pacientes de terminalidad neurodegenerativa
y pacientes con deterioro funcional grave más deterioro cognitivo moderado".
Y sugiere que los protocolos de derivación de la Comunidad Valenciana
"podrían dejar fuera a muchas de las personas residentes por sus
perfiles, como nivel de demencia, enfermedades previas o esperanza de
vida menor a un año.
"No hay datos que demuestren que la derivación hospitalaria de todos los
residentes que lo hubieran necesitado y a la que tenían derecho hubiera
rebajado el número de fallecimientos. Sí los hay de que, en las
circunstancias en que se produjeron y con los síntomas que presentaban,
en una circunstancia normal una alta proporción de residentes que han
fallecido en residencias hubiera sido trasladada a servicios de
urgencias hospitalarias".
- ¿Hasta dónde influyó el colapso del sistema sanitario?
- Fue determinante. La gran pregunta que nos hacemos es: ¿Se hubieran
podido salvar vidas de los que no se trasladaron a hospitales? En
ciudades donde el sistema estaba colapsado no los trasladaban. Y eso
nosotros no lo podíamos hacer. Era una decisión política. Yo estoy
segura de que nadie quiso no ayudar, ningún político quiso que nadie
muriera. Pero no puedes dejar a los enfermos en las residencias si no
vas a traer personal, equipos de protección, goteros, mascarillas,
test... Éticamente llegas a una conclusión.
- ¿Y cuál es esa conclusión?
- Que se produjo un cribaje de la población. El sistema estaba
colapsado, no había camas para todos y se decidió para quién sí y para
quién no.
- Es una afirmación muy fuerte...
- No ocurrió todos los días, ni en toda España, porque no toda España
estuvo colapsada. Pero pasó. Fue un horror.
El informe de CEAP cuenta que el Estado "priorizó" la entrega de
material de protección (EPI, mascarillas, guantes, batas, geles
desinfectantes, pantallas) a los hospitales, pero que "no cumplió el
protocolo de suministrar esos equipos a las residencias" porque los
propios hospitales "no tenían suficientes para ellos mismos".
"DESIGUAL" REPARTO DE TEST
Recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid obligó a la
comunidad a entregar EPI a personal de las residencias en una sentencia
del 13 de abril. Y que la Comunidad Valenciana o Andalucía conocían la
carencia de material y desabastecimiento desde la primera y segunda
semanas de marzo.
También asegura que la entrega de test para la detección de contagiados
fue "desigual", que se desatendieron peticiones urgentes de remesas de
pruebas diagnósticas y que a día de hoy hay comunidades como Castilla-La
Mancha, Aragón, Castilla y León o Madrid donde no se han hecho testeos
generalizados a residentes y trabajadores. Y que en ninguna residencia
española se han hecho "testeos periódicos" a todos los empleados y usuarios.
- Qué hicieron ustedes sin material de protección y sin test?
- El 19 de marzo pedimos urgentemente el suministro de equipos
advirtiendo de que el sistema se colapsaría esa misma semana. No tuvimos
respuesta. Al día siguiente hicimos una petición masiva de mascarillas
confiscadas por el Ministerio de Sanidad. El 3 de abril pedimos
urgentemente test. Y el 6 de mayo hicimos una petición urgente de
suministros. Hablábamos con las comunidades autónomas y nos decían que
eso dependía del ministerio. Y hablábamos con los ministerios y no nos
decían nada o que nos entendían. Ante la falta de respuestas intentamos
comprar en el mercado.
- ¿Qué pasó?
- A principios de abril tuve una reunión muy dura con nuestros gerentes
de distintas comunidades. Les dije que la situación era como una guerra
en la que no teníamos armas, ni estábamos protegidos, y que había que
buscar proveedores y hacer una compra masiva de material. Localizamos a
un proveedor español que trabajaba con China y llenamos un avión con
mascarillas, guantes, batas, test... El 1 de abril, el proveedor nos
llamó diciendo que el avión estaba en el aeropuerto de El Prat y que
tenía el OK del Gobierno. Pero pasaron los días con aquello paralizado y
el 9 de abril el mando único decidió enviar todo ese material a otras
partes.
El informe del Grupo de trabajo de Sanidad y Salud Pública de CEAPS
incide en la falta de personal que sufrieron las residencias debido a
dos razones: se lo llevaba el sistema sanitario o sufría muchas bajas
laborales.
- ¿Ustedes no hicieron nada para suplirlo?
- No paramos de advertirlo y de plantear soluciones. El sistema
sanitario de las comunidades autónomas pagaba más. Además, a veces, a
nuestro personal se le daba la baja por teléfono. El trabajador llamaba
al centro de salud diciendo que estaba en contacto con personas que
podían tener Covid y le decían que no se moviera de casa en 15 días. Sin
siquiera haberle hecho una prueba. Se produjo el triple de bajas que
entre el personal sanitario. El 15 de abril logré hablar por teléfono
con la secretaria de Estado de Migraciones para pedirle que, al igual
que se había hecho con los esquiladores, se permitiera entrar a
sanitarios de América Latina que tenían titulación pero no permiso de
residencia. Le pareció razonable y me dijo que hablara con una persona
del área específica. Hablé con él, también le pareció adecuado y me
pidió que se lo enviara por escrito en un correo. Redacté un email y aún
no tengo respuesta.
- Si tuviera que elegir un momento de alivio y un momento de dolor,
¿cuáles serían?
- El mejor fue conseguir la derivación de un residente tras siete horas
de negociación con un hospital. Al final, a la 1.30 horas de la
madrugada lo ingresaron. Un mes después volvió a la residencia
completamente curado. No hay palabras para esa alegría. Lo peor... Ver a
un médico, en una visita rapidísima, no como las habituales, entrar
habitación tras habitación y decir: 'Morfina, morfina, morfina'.
Alboroto
2020-06-08 08:01:01 UTC
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O sea mejor dicho hicieron una discriminación, hasta es posible que se
pasasen la Constitución por el forro.
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SOCIEDAD Crisis del coronavirus
Presidenta de las residencias de ancianos: "Se hizo un cribaje de la
población: para éste hay cama, para éste no"
RAFAEL J. ÁLVAREZ
Madrid
Domingo, 7 junio 2020 - 02:47
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La directora de las patronal de las residencias describe "25 días de
infierno" con centros sin médicos, sin material de protección
La presidente de la patronal de residencias de mayores, Cinta Pascual.
La presidente de la patronal de residencias de mayores, Cinta Pascual.
EL MUNDO
Directo. Última hora sobre la crisis del coronavirus
El mapa. El avance del coronavirus en España
Congreso. Empresarios de residencias de mayores denuncian que pidieron
ayuda a los ministros y sólo recibieron reproches
Residencias de ancianos sin médicos y enfermeros, sin material de
protección, sin test, sin respiradores, sin posibilidades de derivación
de pacientes a hospitales. Residencias de ancianos que recibían de las
administraciones "instrucciones cambiantes".
Residencias de ancianos con "el triple de bajas laborales" que el
personal sanitario.
Residencias de ancianos que a principios de junio siguen "sin
diagnóstico de todos los residentes y trabajadores".
Residencias de ancianos a las que las comunidades autónomas enviaron
Equipos de Protección Individual (EPI) de forma "esporádica,
insuficiente y desordenada".
Residencias de ancianos que tenían cadáveres porque las funerarias no
iban a recogerlos.
Residencias de ancianos que no obtenían respuesta de algunos ministerios
o un simple acuse de recibo de otros.
Todas las comillas y algunas más están en un informe del Círculo
Empresarial de Atención a Personas (CEAP) fechado el 5 de junio y en las
palabras de su presidenta, Cinta Pascual, en una entrevista que ha
concedido este sábado a EL MUNDO.
La presidenta de la patronal de las residencias privadas asombró el
viernes a los diputados y las diputadas de la Comisión para la
Reconstrucción del Congreso con un relato de parte del informe que
denuncia la situación vivida en las semanas más duras de la pandemia del
coronavirus. Pero el tiempo que tuvo como compareciente no le permitió
desgranar la totalidad de las 45 páginas del documento, que ilustran,
dato a dato, algo que sí llegó a expresar en sede parlamentaria. "Ha
sido un horror".
- El informe es demoledor. Dibuja una sensación de impotencia ante un
tsunami de muertes, falta de material, instrucciones contradictorias y
silencios administrativos. Una especie de clamor en el desierto.
- En muchas residencias faltaba personal porque se lo llevaba el sistema
sanitario, que pagaba más, o porque se le daba de baja hasta por
teléfono sin hacerle la prueba. No había oxígeno, ni test, ni material
de protección. No se contrató a médicos extranjeros que tenían
titulación pero no residencia legal. Nos enfrentamos a dilemas éticos al
administrar morfina a algunos ancianos pensando si en otras
circunstancias podría haberse hecho otra cosa. Solicitábamos reuniones y
material y no nos contestaban o nos decían que nos entendían pero nada
más. Pedimos reuniones con Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Salvador
Illa. Llamamos a Moncloa, Vicepresidencia, Sanidad, Defensa y
Migraciones. Lo que hicimos fue pedir auxilio. La pandemia está pasando,
pero no se ha acabado. Pero lo que sí puedo decir es que hubo 25 o 26
días de infierno.
- Cuénteme uno.
- Empezamos a encontrarnos con residentes que habían fallecido y que
seguían en las residencias. Un día llamé al director de una de las
mejores funerarias con las que trabajamos y le pregunté por qué no
venían a recoger a los difuntos. Y me contestó: 'Porque no tengo equipos
de protección para mandar a mi gente a recoger cadáveres. No puedo
enviarles sin medida alguna de protección'. Ni venían los médicos a
certificar la defunción, ni las funerarias a recoger los difuntos. Todo
estaba desbordado.
CEAPS reúne a más de 1.800 residencias, un entramado con 90.000
trabajadores y alrededor de 200.000 de las 380.000 plazas que hay en
toda España. O sea, más de la mitad de los ancianos que viven fuera de
sus hogares está en las residencias representadas por Cinta Pascual, el
67% de las cuales gestionan pequeñas y medianas empresas.
Siete de cada 10 muertos por coronavirus han sido ancianos, gran parte
de los cuales vivía en residencias. El Informe analítico de gestión en
centros residenciales en España durante el Covid-19 denuncia el
"abandono de las administraciones" a este mundo residencial y colectivo
sobre el que se cebó la pandemia.
Por ejemplo, a la hora de derivar al hospital a residentes enfermos.
"Aunque no se puede demostrar que haya existido una exclusión
sistemática de la atención en Urgencias, sí se aprecia como una conducta
reiterada y consistente durante los meses de marzo y abril".
La presidenta de CEAP, Cinta Pascual, el viernes, en el Congreso.
La presidenta de CEAP, Cinta Pascual, el viernes, en el Congreso.EFE
Así, el documento cita órdenes de Castilla y León para atender a
residentes "sin necesidad de derivarlos" dotando para ello a las
residencias de "personal, oxigenoterapia, tratamiento antibiótico
venoso". También refiere los "criterios de exclusión" de derivación
"Pacientes subsidiarios de cuidados paliativos, pacientes con criterios
de terminalidad oncológica, pacientes de terminalidad neurodegenerativa
y pacientes con deterioro funcional grave más deterioro cognitivo moderado".
Y sugiere que los protocolos de derivación de la Comunidad Valenciana
"podrían dejar fuera a muchas de las personas residentes por sus
perfiles, como nivel de demencia, enfermedades previas o esperanza de
vida menor a un año.
"No hay datos que demuestren que la derivación hospitalaria de todos los
residentes que lo hubieran necesitado y a la que tenían derecho hubiera
rebajado el número de fallecimientos. Sí los hay de que, en las
circunstancias en que se produjeron y con los síntomas que presentaban,
en una circunstancia normal una alta proporción de residentes que han
fallecido en residencias hubiera sido trasladada a servicios de
urgencias hospitalarias".
- ¿Hasta dónde influyó el colapso del sistema sanitario?
- Fue determinante. La gran pregunta que nos hacemos es: ¿Se hubieran
podido salvar vidas de los que no se trasladaron a hospitales? En
ciudades donde el sistema estaba colapsado no los trasladaban. Y eso
nosotros no lo podíamos hacer. Era una decisión política. Yo estoy
segura de que nadie quiso no ayudar, ningún político quiso que nadie
muriera. Pero no puedes dejar a los enfermos en las residencias si no
vas a traer personal, equipos de protección, goteros, mascarillas,
test... Éticamente llegas a una conclusión.
- ¿Y cuál es esa conclusión?
- Que se produjo un cribaje de la población. El sistema estaba
colapsado, no había camas para todos y se decidió para quién sí y para
quién no.
- Es una afirmación muy fuerte...
- No ocurrió todos los días, ni en toda España, porque no toda España
estuvo colapsada. Pero pasó. Fue un horror.
El informe de CEAP cuenta que el Estado "priorizó" la entrega de
material de protección (EPI, mascarillas, guantes, batas, geles
desinfectantes, pantallas) a los hospitales, pero que "no cumplió el
protocolo de suministrar esos equipos a las residencias" porque los
propios hospitales "no tenían suficientes para ellos mismos".
"DESIGUAL" REPARTO DE TEST
Recuerda que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid obligó a la
comunidad a entregar EPI a personal de las residencias en una sentencia
del 13 de abril. Y que la Comunidad Valenciana o Andalucía conocían la
carencia de material y desabastecimiento desde la primera y segunda
semanas de marzo.
También asegura que la entrega de test para la detección de contagiados
fue "desigual", que se desatendieron peticiones urgentes de remesas de
pruebas diagnósticas y que a día de hoy hay comunidades como Castilla-La
Mancha, Aragón, Castilla y León o Madrid donde no se han hecho testeos
generalizados a residentes y trabajadores. Y que en ninguna residencia
española se han hecho "testeos periódicos" a todos los empleados y usuarios.
- Qué hicieron ustedes sin material de protección y sin test?
- El 19 de marzo pedimos urgentemente el suministro de equipos
advirtiendo de que el sistema se colapsaría esa misma semana. No tuvimos
respuesta. Al día siguiente hicimos una petición masiva de mascarillas
confiscadas por el Ministerio de Sanidad. El 3 de abril pedimos
urgentemente test. Y el 6 de mayo hicimos una petición urgente de
suministros. Hablábamos con las comunidades autónomas y nos decían que
eso dependía del ministerio. Y hablábamos con los ministerios y no nos
decían nada o que nos entendían. Ante la falta de respuestas intentamos
comprar en el mercado.
- ¿Qué pasó?
- A principios de abril tuve una reunión muy dura con nuestros gerentes
de distintas comunidades. Les dije que la situación era como una guerra
en la que no teníamos armas, ni estábamos protegidos, y que había que
buscar proveedores y hacer una compra masiva de material. Localizamos a
un proveedor español que trabajaba con China y llenamos un avión con
mascarillas, guantes, batas, test... El 1 de abril, el proveedor nos
llamó diciendo que el avión estaba en el aeropuerto de El Prat y que
tenía el OK del Gobierno. Pero pasaron los días con aquello paralizado y
el 9 de abril el mando único decidió enviar todo ese material a otras
partes.
El informe del Grupo de trabajo de Sanidad y Salud Pública de CEAPS
incide en la falta de personal que sufrieron las residencias debido a
dos razones: se lo llevaba el sistema sanitario o sufría muchas bajas
laborales.
- ¿Ustedes no hicieron nada para suplirlo?
- No paramos de advertirlo y de plantear soluciones. El sistema
sanitario de las comunidades autónomas pagaba más. Además, a veces, a
nuestro personal se le daba la baja por teléfono. El trabajador llamaba
al centro de salud diciendo que estaba en contacto con personas que
podían tener Covid y le decían que no se moviera de casa en 15 días. Sin
siquiera haberle hecho una prueba. Se produjo el triple de bajas que
entre el personal sanitario. El 15 de abril logré hablar por teléfono
con la secretaria de Estado de Migraciones para pedirle que, al igual
que se había hecho con los esquiladores, se permitiera entrar a
sanitarios de América Latina que tenían titulación pero no permiso de
residencia. Le pareció razonable y me dijo que hablara con una persona
del área específica. Hablé con él, también le pareció adecuado y me
pidió que se lo enviara por escrito en un correo. Redacté un email y aún
no tengo respuesta.
- Si tuviera que elegir un momento de alivio y un momento de dolor,
¿cuáles serían?
- El mejor fue conseguir la derivación de un residente tras siete horas
de negociación con un hospital. Al final, a la 1.30 horas de la
madrugada lo ingresaron. Un mes después volvió a la residencia
completamente curado. No hay palabras para esa alegría. Lo peor... Ver a
un médico, en una visita rapidísima, no como las habituales, entrar
habitación tras habitación y decir: 'Morfina, morfina, morfina'.
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